sábado, 18 de diciembre de 2010

De la pareja, el amor y los pleitos II.

El amor maduro, es el amor real y sano, que involucra una serie de acciones cotidianas, como ocuparse de ir juntos al súpermercado, recoger a los chicos en el colegio, pagar las cuentas de luz, agua, teléfono y gas, visitar a los parientes y amigos, en ocasiones particulares.

Este amor maduro se apoya en el cariño y el respeto mutuo. Y la palabra respeto, relacionada con el término proveniente del Latín "respicere" que quiere decir "contemplar", sugiere el hecho clave de estar viendo realmente a la persona que tienes al lado, consa que se dificulta cuando se está metido en el torbellino incesante del delirio amoroso.

La realidad desaparece cuando nos invade el amor súbito, delirante y enardecido. Ese amor que nos conduce a cometer toda clase de locuras impensables en un estado normal.

Cuando una nueva pareja viene de relaciones rotas y dolorosas, tienen que convertirse en dos personas amables con intención de curarse las heridas de sus respectivos naufragios y buscarse algo que tal vez pudieran darse uno al otro; una cierta ternura, un cierto respeto, una cierta necesidad de volver a confiar y dar confianza una vez más.

Es conveniente aclarar en este punto, que nadie viene a ser complemento de nadie en esta vida, somos seres completos desde que nacemos. No podemos exigirle al otro una responsabilidad que es personal e intrasferible, que es la de buscar la felicidad por si mismo. Hay que saber precisar los límites de una intimidad sana.

C.L. Lewis lo dijo muy bien al referirse a su esposa: "Los dos sabíamos muy bien una cosa: yo tenía mis miserias, no las suyas; ella tenía las suyas, no las mías."

La fidelidad tiene una importancia capital en toda relación, es parte explícita de todo acuerdo de pareja, es la única condición no negociable. Se debe saber qu euna vez que se pierde la confianza, recuperarla es un proceso penoso, doloroso y a casi siempre imposible de lograr.

Sostengo que una pareja tiene que discutir sus asuntos importantes, y los que no lo son tanto, porque en la discusión afloran los verdaderos sentimientos y actitudes de nuestra pareja. Sí no se discuten las cosas se reprimen los sentimientos. Entonces se acumulan nubes de gases tóxicos encima de la pareja que reprime sus enojos e iras.

Si una pareja se ufana que no discuten nunca, es una pareja acomodaticia pero reprimida en el fondo. Se genera entre ellos una docilidad mutua, que impíde que aparezca la discordia. Las parejas hostiles al conflicto, apuestan por la vía fácil de que los problemas se autodisuelven, en lugar de discutirlos todos y cada uno de ello al detalle.

Buda diría que todos los problemas, con el tiempo y el espacio suficiente, acaban por desgastarse solos. Pero hay veces que ni viviendo cinco existencias, esos problemas van a desaparecer...

Finalmente, me referiré a la compatibilidad de la edad entre ellos. Si el hombre es mayor, mucho mayor que ella, podría ser una ventaja por la madurez que se introduce así en la pareja. Las diferencias de edades, deben permitir a la pareja un trato sensible y especial, dado que viendo esa circunstancia sería algo tremendo pasar esos años que quedan, peleando todo el tiempo. ¿Qué caso tiene?

La persistencia conyugal tiene varias explicaciones, he aquí algunas muy importantes:

Educación, Hijos, Convivencia, Heterogamía (que la pareja se parezcan mucho entre si en aspectos como raza, religión, profesión, visión del mundo), Integración social (con la comunidad, con los amigos, con los familias), Espiritualidad, Justicia de género (más equitativos en la relación hombre-mujer); en otro momento desglosaré estos temas.

Continuará...

1 comentario:

  1. La madurez justamente llega cuando llegamos a esa línea donde tomamos consciencia que los años recorrridos han sido mas de los que probablemente nos queden por vivir.
    Habrá una edad realmente para ello?
    Hay personas que ya han llevado una vida madura desde los 18 años, pocas, pero las hay. Estar en esa línea nos hace tomar el control de nuestra vida, una profunda introspección de decidir que haremos con ella.

    Uno de los puntos mas importantes es NO DESPERDICIAR. Los momentos de cada día se van y no vuelven, hay que vivirlos con los 5 sentidos. No tenemos certeza de cuanto mas viviremos, puede ser mucho o poco, de eso no tenemos control pero si lo tenemos de vivir cada día de la mejor manera para tener al final del día una gran satisfacción.

    Lee la columna de Raúl del sábado, habla de ello, muy buena.

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