lunes, 13 de diciembre de 2010

Por qué tardas tanto en llegar.

Para María Elena, la mujer que se resiste al amor.


No conozco tu rostro, ni tu voz
no sé cuál es tu nombre, ni cómo te gusta el café
no conozco tu aroma ni el resabio de tus labios
No sé si crees en el amor o si te entristece ver llover
Tal vez cuentes estrellas y sueñes con delfines terrestres
Tal vez no sueñes ¡tal vez solo vives!


Quizás te guste cantar en la ducha canciones que solo tú conoces
O perseguir mariposas imaginarias por terrenos inexplorados.
Puede que seas ciega, sorda o muda.


Quizás seas la propietaria de unos lindos ojos y una preciosa sonrisa.

Es posible que tengas incluso más miedos de los que yo tengo
y llores de madrugada y lances caricias al aire...
y te abraces a ti misma por que también te sientes sola.


No sé cuál es tu nombre, ni cómo te gusta el café
no conozco tu aroma ni el resabio de tus labios
pero quiero aventurarme en este sueño y darte dos de azúcar
hasta sumergirme suavemente en la efímera realidad de tus besos.

No te tardes tanto en llegar, mi mujer real inventada.

No te tardes… Por favor no te tardes.

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