sábado, 3 de noviembre de 2012

Latinoamérica apática anrte elecciones de EEUU.

Latinoamérica observa con apatía las elecciones en Estados Unidos

Internacional •
Washington, que “ha olvidado” a los vecinos del sur en su lista de prioridades, no debe esperar gran estusiasmo por parte de los gobiernos del hemisferio ante la cita electoral que este martes tienen Barack Obama y Mitt Romney.
Río de Janeiro • América Latina, considerada durante años por Estados Unidos como su patio trasero y hoy en segundo plano para Washington, no aguarda grandes cambios con la elección presidencial estadunidense, aunque Brasil espera aprovechar el desinterés por parte de los políticos de la Casa Blanca y del Capitolio para seguir ampliando su influencia en la región.
Mientras Washington ha centrado su atención en Oriente Medio, China, Afganistán e Irán, América Latina, gobernada en gran parte por la izquierda, ha ganado autonomía y creado organismos como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) o la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que dejan fuera a Estados Unidos.
Este “olvido” ha dado a “Brasil espacio para crecer, para articular políticas regionales, para hacer una integración de la infraestructura” latinoamericana, estima Bruno Borges, experto en Relaciones Internacionales de la Universidad PUC-Rio.
Brasil se ha convertido así en “la potencia regional moderada, que conversa con todo el mundo” y que, como principal interlocutor de Washington en la región, le muestra que “no hay nada que temer”, añade el académico brasileño.
China también ha ido ganando terreno en toda Latinoamérica, con grandes inversiones en materias primas y obras de interconexión regional.
Por ejemplo, en 2009 superó a Estados Unidos como principal socio comercial de Brasil.
Las relaciones de Estados Unidos con Latinoamérica son básicamente económicas, y la región “continuará en segundo plano gane el presidente Barack Obama o su rival republicano Mitt Romney” las elecciones presidenciales del 6 de noviembre, estima Rubens Barbosa, ex embajador brasileño en Washington.
La región “no se ha beneficiado tanto de la política exterior estadunidense en los últimos cuatro años como para tener una preferencia clara” por ninguno de ambos, sostiene Oliver Stuenkel, experto en relaciones internacionales de la Fundación Getulio Vargas.
En su último debate, Obama no mencionó a Latinoamérica ni una sola vez. Romney propuso en cambio aumentar el comercio con la región. Pero expertos señalan que la propuesta del republicano no es realista.
Debido a la crisis “ni siquiera los republicanos, que tradicionalmente defienden el libre comercio, están en condiciones de aumentar el intercambio con la región”, asegura Borges.
Washington ya posee tratados de libre comercio con México, Centroamérica, Panamá, Colombia, Perú y Chile. “Los demás países, como Venezuela y otros ‘bolivarianos’, no quieren un TLC con Estados Unidos. Y Brasil y el Mercosur tampoco, porque Estados Unidos no va a abrir el sector agrícola que nos interesa”, apunta Barbosa.
No obstante, un triunfo demócrata puede impulsar ciertos cambios en Cuba, mientras una victoria republicana arriesga a endurecer el discurso con los países “bolivarianos”, estiman expertos.
Latinoamérica dejó de ser una prioridad para Washington “porque se acabaron los conflictos. Chávez no es una amenaza. Cuba dejó de ser una amenaza” y la guerrilla de las FARC negocia la paz con el gobierno de Colombia, argumenta Barbosa.
Aunque Venezuela y Estados Unidos carecen de lazos diplomáticos, Chávez vende a Washington —su principal socio comercial— casi un millón de barriles de petróleo por día.
El presidente venezolano llegó a tildar a su predecesor republicano George W. Bush de “burro” y “borracho”, pero con Obama moderó el tono, días antes de ser reelegido hasta 2019, declaró incluso que “si fuera estadunidense, votaría por Obama”.
El aumento de la violencia ligada al narcotráfico en Centroamérica y en México es un tema que Washington mira con inquietud. Solo en México, que comparte 3 mil 200 kilómetros de frontera con Estados Unidos, murieron 60 mil personas a raíz del narcotráfico en los últimos seis años.
Si Obama es reelegido, suben las apuestas por una apertura hacia Cuba. El mandatario ya eliminó restricciones al envío de remesas y amplió los permisos para viajar a la isla.
“Si Obama gana es capaz de hacer una apertura mayor, de terminar con el embargo o algo bien dramático”, sostiene Barbosa.
En cambio, un triunfo de Romney puede acarrear un “discurso más belicoso” hacia Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia o Nicaragua, advirtió Borges.
Bolivia también carece de lazos diplomáticos con Estados Unidos desde 2008, y hace unas semanas el presidente Evo Morales dijo que tener buenas relaciones con Washington era “una caca”.

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