sábado, 5 de diciembre de 2009

Genealogía guatemalteca

Fui invitado por la rama familiar de los HERNÁNDEZ a un desayuno en un hotel pomposo de la ciudad de Guatemala, para celebrar el fin del presente año.

Yo tenía mucha curiosidad de conocer a mis parientes HERNÁNDEZ, con quienes no mantengo ningún vínculo afectivo, ni los conozco personalmente, pero hoy fue el momento propicio. La relación más importante la mantengo con la rama materna de mi padre Los Sifontes, esos que viven en un pueblo del suroriente de Guatemala, llamado Cuilapa, del cual les he relatado diversas anécdotas muy al estilo de "Cien años de soledad", donde suceden cosas increibles.

Bien, los HERNÁNDEZ nos reunimos para conocernos un poco más, nos juntamos no más de una treintena de parientes cercanos. Lo lindo de este encuentro fue que había una agenda de puntos a tratar, entre ellos varios mensajes de esos que circulan por la internet, donde se resaltan valores éticos y morales. Para ello se dispuso de una laptop y un cañón para poder proyectar en la pantalla dichos mensajes.

Toda la sesión estuvo impregnada de discursos cristianos, asunto que yo desconocía de esa parte de mi familia. En ese contexto yo intervine con un testimonio de cómo pude superar el cáncer durante este largo año del 2009, me conmoví como siempre, y me ganó el llanto al momento del relato, resaltando la fortaleza de carácter y de espíritu con la que me enfrenté día a día con el problema de mi precaria salud. Enfatizando el hecho de decir que "soy un guerrero y no me voy a dejar vencer".

Así que en lugar de que los mensajes morales extraídos de la internet fueran el centro de la reflexión para todos, mi testimonio de fe y fortaleza sirvió para que los demás asistentes hablaran alrededor de "mi tema".

En algún momento de la sesión familiar, nos mostraron un "árbol genealógico" para indicarnos cuales son nuestras raíces más profundas, quienes son nuestros ancestros, pero de algún modo el árbol estaba incompleto, faltaban nuestros hijos y nietos de los hermanos mios ahí presentes eso es explicable por que era la primera vez que nos veíamos, ellos ignoraban muchas cosas de nosotros los HERNÁNDEZ-ESTRADA.

La emoción que provocó la reunión era desbordante y se hicieron promesas de nuevos encuentros colectivos de la familia HERNÁNDEZ.

Todos los parientes ahí presentes nos veíamos con ojos escrutadores, tratando de encontrar parecidos físicos evidentes, y efectivamente algunos nos parecíamos físicamente entre sí y con otros de plano nada que ver.

Me desconcertó el hecho de que de pronto se organizó una rifa con regalos, de antemano preparados, y yo fui uno de los afortunados al "ganarme" una cafetera preciosa.

A estos encuentros familiares les falta "sustancia", no basta ser parientes para poder estar juntos y felices; es necesario encontrar puntos de convergencia que nos unan más allá de lo afectivo y subjetivo de ser parientes con un mismo apellido y con un tronco común. A la mayoría, me parece que la religión que practican los liga de una manera fuerte.

Yo, confieso, tenía mucha curiosidad de conocer a mis parientes de esa rama paterna, cuya mitología he escuchado a lo largo de mi vida; como toda familia que se respeta tiene sus leyendas y sus fantasías para darle consistencia al vículo parental.

Mis parientes amenazan con planear nuevos encuentros familiares, afortunadamente el próximo será en noviembre del 2010. Así habrá tiempo para reponerse del shock.

Mañana voy a encontrarme con una parte de mi leyenda personal, visitaré la ciudad de Quetzaltenango, donde pasé mis años de juventud y tuve mis primero amores perros, voy a confrontar mi historia personal con el presente.

Ya os contaré lo que allá sucederá...

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Perdimos a La Brenda

Sufro pensando en la situación actual de La Brenda, aunque ella ya se encuentra en otra realidad, en su propio mundo mental. Si bien es cierto que yo no pensaba por lo pronto volverme a casar, después de tantos divorcios es mejor ser cauteloso. Aunque La Brenda vino a mi vida a revolucionar mi motor afectivo y hacerme sentir de nueva cuenta querido y amado, y a sacarme lo mejor de mi en una relación hombre-mujer, cosa que me fue difícil de poner en práctica, yo pensaba en esperar un tiempo prudente para formalizar esa relación de pareja.

Yo no sabía que ella ya había comprado su vestido de novia en Madrid, eso me lo confesó ahora la Carmen Olea. Y las coincidencias de la vida, resulta que mi amiga Carmen Rion, una de las mejores diseñadoras de moda en México, me había ofrecido hacerme el traje de novia para la Brenda, eso fue esta misma semana.

Escribo este final de la historia de La Brenda con lágrimas en los ojos y con el corazón estrujado, pasamos muchas cosas fuertes juntos y separados en estos últimos tiempos.

Sé que tendré que visitarla en el Centro de Salud Mental de San Luis Potosí, muy pronto. Quizá no me reconozca, pero eso no importa, quiero verla y charlar con ella, si es que eso es posible.

Habíamos imaginado un futuro diferente para los dos; yo necesitaba una compañera solidaria que me acompañara en esta larga rehabilitación física de mi pierna izquierda y por fin poder dejar las muletas, mis fieles compañeras durante casi dos años. Ella buscaba un compañero para viajar, y disfrutar las cosas buenas de la vida, esa fue para mi su mejor enseñanza. Me mostró que uno debe dárse lo mejor de los placeres de la vida, porque nos los merecemos, que para eso trabajamos tantos años y duramente.

Los planes eran vivir en Guatemala o en San Miguel de Allende, Guanajuato. haciendo cada uno lo que más nos gusta. Finalmente, gozar la existencia en esta etapa maravillosa de la vida; para mi esta es una segunda oportunidad de vivir con calidad de vida, sin las exigencias de un trabajo rutinario y rodeado de mis afectos cercanos; para ella, por fin tener una pareja que la respetara en sus gustos y "locuras" infinitas. Me recuerdo, que hace poco me dijo: "Mira Bolivar, si no te gusta mi BORA, yo te compro un auto, el que tú quieras y nos dedicamos a recorrer el país entero". Su generosidad era ilimitada y también sus ganas de vivir al tope, al extremo del placer.

Lo que ustedes no saben es que en el planteamiento original de nuestra relación, había una situación difícil para los dos que había que resolver: la sexualidad. Para ella si importaba mucho y para mi era algo cuesta arriba, por razones médicas. Aun así, ella dijo que le entraba gustosamente a la relación afectiva conmigo. Aprendimos que en el amor, el sexo ocupa un sitio significativo pero no determinante para poder estar juntos y armoniosos.

Me cuesta seguir con esta historia, hoy vivo un capítulo doloroso para mi y para sus amigas y conocidos, que hay que reconocer y admitir, "LA VIDA NO LA TENEMOS ASEGURADA Y EXISTEN IMPONDERABLES QUE NOS PUEDEN DESGRACIAR LA EXISTENCIA".

Este es el caso.

A La Brenda le habló la Virgen

A pesar de haber entrado de rodillas ayer al atrió de la Basílica de Guadalupe, auxiliadas por varios asistentes de ellas quienes les iban poniendo al frente una especie de colchoncitos de algodón, La Brenda y sus amigas, resultaron lastimadas con raspones en las rodillas y algunas contracturas musculares por estar mucho tiempo en esa incómoda posición corporal.

Tardaron más de una hora y media en recorrer los doscientos metros de la entrada del atrio hasta el interior de la Basílica, se fueron en ayunas y algunas se deshidrataron rápidamente, al punto del desfallecimiento.

Ellas no ingresaron solas al atrio en posición de rodillas, cientos de peregrinos hacían lo mismo tratando de cumplir sus respectivas "mandas", a esos otros peregrinos no les ponían ningún trapo al frente para que no se lastimaran, avanzaban estóicamente, tampoco bebieron ningún líquido.

Todo esto me lo refiere nuestra amiga mútua Carmen Olea, quien alarmada me cuenta lo sucedido con La Brenda después de haber abandonado la Basílica de Guadalupe.

Todas ellas habían dejado estacionadas las camionetas en La Calzada de Los Misterios, muy cerca de la Basílica. Caminaron con lentitud por las raspaduras en las rodillas, hasta llegar a los vehículos, los choferes de ellas les consiguieron unos jugos de naranja y tamales verdes (¡¡). Tenían mucha hambre y sed.

Me dice La Carmen: "fíjate Bolivar, que nos contó La Brenda que al llegar frente a la imagen de la Virgen de Guadalupe, ella le habló a la Virgen Morena y le hizo todas aquellas peticiones y agradecimientos que venían al caso; lo más sorprendente es que dice La Brenda que la Virgen le contestó y le dijo una serie de cosas maravillosas."

Cualquier alumno de primer año de psicología sabe perfectamente, que uno puede hablar con Dios, eso es correcto, pero si Dios contesta se trata de una psicosis. Escuchar voces internas, alucinar o delirar son los síntomas de un cuadro psicótico.

la Brenda al reunirse con sus amigas, antes de abordar las camionetas con destino a Querétaro, empezó a delirar, si bien el discurso era coherente el tema era religioso en forma mística. Muy alarmadas todas, me dice La Carmen, no sabían qué hacer con La Brenda. En algún momento, La Brenda dijo enfáticamente ser La Virgen María y que la Virgen de Guadalupe le había encomendado "salvar al mundo".

Ayer al volver todas a Querétaro, optaron por llamarme a Guatemala para pedir una orientación al respecto. Hablé con varias de ellas, todas asustadas por el desconocimiento de las actitudes de La Brenda, y les pedí que hoy miércoles llevaran a La Brenda a un Centro de Salud Mental, para que la valorara mi amigo psiquiatra el doctor Campuzano.

Estoy en espera de una respuesta de mi amigo el doctor Canmpuzano, quien les manifestó a las amigas de La Brenda, que seguramente era mejor trasladarla a San Luis Potosí, donde existe una infraestructura de salud mental más adecuada que lo que existe en Querétaro.

Pensar en que La Brenda enloqueció me da mucha tristeza y congoja, pero por la experiencia clínica que tengo, el cuadro es claro: psicosis.