Las personas que hemos trabajado toda la vida tenemos el derecho a jubilarnos con decencia, eso significa obtener una buena pensiòn econòmica, decorosa, digna.
Jubilaciòn tendrìa que significar necesariamente jùbilo, pero eso no siempre es asì, al menos en Mèxico, donde dediquè cuarenta y cinco años a la docencia universitaria y al servicio pùblico, y la pensiòn es algo menos que raquìtica e indigna para un servidor pùblico.
Me he tenido que enfrentar al monstruo de la burocracia de la seguridad social, quien quiere escamotearme los derechos de una pensiòn decorosa, pero no me voy a dar por vencido, siempre he sido un guerrero de mil batallas, y he podido incluso vencer el càncer recientemente.
El jubilado tendrìa que ser una persona dispuesta a gozar de la vida sin obligaciones familiares o laborales, simplemente dedicarse a hacer lo que se le de su regalada gana con su tiempo y sus recursos. Pero la mayorìa de los jubilados andan penando y dàndo làstima por las calles y parques de la ciudad. No es posible que los viejos tengan un destino miserable cuando han cumplido con su trabajo a lo largo de tantos años.
La posmodernidad, y sus sociedades, esconden a sus viejos, igual que a sus locos, les averguenzan, porque lo ùnico que vale es la juventud y la cordura, es lo que vale.
Yo he decidido ahora ocuparme de la literatura de tiempo completo, siempre lo quise hacer y el trabajo y las obligaciones lo impedìan con fuerza. Hoy soy libre de ocuparme de mis lecturas y mis escritos literarios. Gozo la vida como nunca, porque tengo una segunda oportunidad de realizarme como quiera.
Me reuno con intelectuales y artistas mexicanos todos los dìas, en un cafè situado frente al mìtico Parque Mèxico, de la colonia Condesa, de la gran urbe metropolitana del distrito federal. El arte de la conversaciòn es mi deleite, lo aprecio y lo disfruto siempre.
Estoy jubilado del trabajo no de la vida ni de la felicidad.
lunes, 31 de mayo de 2010
Un filósofo para Presidente.
Antanas Mockus tiene un nombre exótico para ser colombiano, sus origenes se remontan a Letonia de donde vinieron sus antepasados, y de ahí su extraño apelativo.
El asunto de Mockus es que es filósofo y matemático y quiere ser Presidente de la República de Colombia, apoyado por el Partido Verde de su país.
Ayer domingo fueron las elecciones presidenciales en Colombia y no sé aún quién ganó, si el candidato oficial Santos o el opositor Mockus. No importa mucho saber quien triunfó en esas elecciones, ya que todo el aparato oficial se inclinó hacia Santos el sucesor de Uribe, con todo el peso del Estado.
Aristóteles deseaba que en las democracías gobernaran los filósofos, él pensaba que eso era lo ideal, significaba poner al servicio de los demás a un pensador crítico de su sociedad. Esa vieja fórmula aristotélica se puede poner en práctica si triunfa, hipotéticamente, Mockus en Colombia.
Mockus ya gobernó en su país, dos veces fue alcalde innovador de Medellín, y de ahí viene su prestigio como político al servicio de su sociedad.
También fue Rector de la Universidad donde mostró proyectos de una revolución educativa en su país, sin embargo su paso por la rectoría solamente es recordado por una anécdota: el día en que Mockus al no permitírsele hablar ante el estudiantado en paro de labores, se bajó los pantalones frente al auditorio y les mostró a todos su trasero, y después de eso por fin pudo dirigirse a los estudiantes.
Es revitalizador saber que un filósofo quiere dirigir los destinos de una nación, gané o no, el hecho es trascendental en América Latina dónde últimamente los presidentes han salido de sitios oscuros o de la televisión, y se han impuesto por la voluntad no del pueblo sino de las élites económicas, políticas, empresariales, militares o mediáticas.
Las excepciones son escasas, por ejemplo Chile con la Bachelet.
Asistimos a la decadencia de los políticos tradicionales y al surgimiento de nuevos liderazgos políticos como es el caso paradigmático de Barack Obama en los EEUU.
Finalmente, es preciso insistir en el nuevo uso político de las REDES SOCIALES, como por ejemplo TWITTER, que en la campaña presidencial de Antanas Mockus, jugó un papel importante para los electores jóvenes.
Hay que estudiar sociológicamente los impactos de las redes sociales en los nuevos juegos del poder.
El asunto de Mockus es que es filósofo y matemático y quiere ser Presidente de la República de Colombia, apoyado por el Partido Verde de su país.
Ayer domingo fueron las elecciones presidenciales en Colombia y no sé aún quién ganó, si el candidato oficial Santos o el opositor Mockus. No importa mucho saber quien triunfó en esas elecciones, ya que todo el aparato oficial se inclinó hacia Santos el sucesor de Uribe, con todo el peso del Estado.
Aristóteles deseaba que en las democracías gobernaran los filósofos, él pensaba que eso era lo ideal, significaba poner al servicio de los demás a un pensador crítico de su sociedad. Esa vieja fórmula aristotélica se puede poner en práctica si triunfa, hipotéticamente, Mockus en Colombia.
Mockus ya gobernó en su país, dos veces fue alcalde innovador de Medellín, y de ahí viene su prestigio como político al servicio de su sociedad.
También fue Rector de la Universidad donde mostró proyectos de una revolución educativa en su país, sin embargo su paso por la rectoría solamente es recordado por una anécdota: el día en que Mockus al no permitírsele hablar ante el estudiantado en paro de labores, se bajó los pantalones frente al auditorio y les mostró a todos su trasero, y después de eso por fin pudo dirigirse a los estudiantes.
Es revitalizador saber que un filósofo quiere dirigir los destinos de una nación, gané o no, el hecho es trascendental en América Latina dónde últimamente los presidentes han salido de sitios oscuros o de la televisión, y se han impuesto por la voluntad no del pueblo sino de las élites económicas, políticas, empresariales, militares o mediáticas.
Las excepciones son escasas, por ejemplo Chile con la Bachelet.
Asistimos a la decadencia de los políticos tradicionales y al surgimiento de nuevos liderazgos políticos como es el caso paradigmático de Barack Obama en los EEUU.
Finalmente, es preciso insistir en el nuevo uso político de las REDES SOCIALES, como por ejemplo TWITTER, que en la campaña presidencial de Antanas Mockus, jugó un papel importante para los electores jóvenes.
Hay que estudiar sociológicamente los impactos de las redes sociales en los nuevos juegos del poder.
viernes, 28 de mayo de 2010
Montaña de papel.
Las burocracias públicas y privadas de todo el mundo tienen la manía extraña de acumular montañas de papel, que a la larga se convierten en verdaderos problemas de almacenamiento, clasificación y conservación.
En México tods los trámites públicos exigen siempre presentar el original del Acta de Nacimiento, documento de identidad indispensable; sin embargo, existen otros documentos oficiales que acreditan la identidad del sujeto: pasaporte, licencia de conducir, credencial para votar, etcétera, pese a que para obtenerlos se tuvo que presentar el acta de nacimiento, no sustituye el requisito de presentar el acta de nacimiento. !!Absurdo¡¡
Los burócratas son seres vivos que se alimentan de papel en grandes cantidades, cuando exigen papeles a los ciudadanos lo hacen con un gozo inmenso, salivan y los ojos los tornan como al punto del orgasmo.
La simplificación administrativa, que consiste en suprimir muchos trámites inútiles, ha sido una bandera política de muchos gobiernos de derecha y de izquierda, y no han podido con el poder de la burocracia, quien controla y saca beneficios de tanto papeleo. Hay una cuota de corrupción detrás de cada acto de entrega de papeles que el ciudadano está obligado a presentar, para que el trámite se agilice, de lo contrario dormirá el sueño de los justos, siempre ha sido así en toda sociedad moderna.
El sadismo de los burócratas de ventanilla es un tema para analizar desde el punto de vista de la psicología, son virtualmente torturadores de ciudadanos inermes. Disfrutan ese pequeño poder de una firma o un sello. Se sienten poderosos como si fueran dictadorcitos.
Recientemente, a la caída del muro de Berlín, la antigua República Democrática Alemana (RDA), contaba con una de las policías secretas más eficientes del mundo comunista, la Stasi, quien se dedicó por años a espiar sigilosamente a todos los ciudadanos que habitaban su territorio; naturalmente aparte de los polícias en nómina, había otra infraestructura civil que colaboraba como soplones de la policía. Todos se espiaban, unos a otros, y naturalmente había que crear un archivo con fichas individuales para saber los más mínimos movimientos y pensamientos de los ciudadanos comunes y corrientes, también las élites políticas, económicas, intelectuales, etcétera eran sometidas a la vigilancia del Estado.
Al final, se creó un archivo descomunal con varios millones de documentos personales, que contienen información confidencial y comprometedora para antiguos militantes del partido comunista y otros destacados personajes de la vida pública de la RDA.
La pregunta es ¿qué hacer? Destruir esos archivos o utilizarlos con fines de análisis sociológico de una dictadura comunista. Se ha optado por la segunda cuestión.
Curiosamente a los archivos acumulados en las oficinas públicas de todo el mundo, se les denomina: Archivos Muertos. Nadie se interesa por ellos, pero se guardan celosamente sin saber para qué.
Cuando se acaben los bosques productores de papel, ¿qué harán las burocracias del mundo?
Como animalitos devoradores de papel morirán irremediablemente. Una especie más en vías de extinción.
En México tods los trámites públicos exigen siempre presentar el original del Acta de Nacimiento, documento de identidad indispensable; sin embargo, existen otros documentos oficiales que acreditan la identidad del sujeto: pasaporte, licencia de conducir, credencial para votar, etcétera, pese a que para obtenerlos se tuvo que presentar el acta de nacimiento, no sustituye el requisito de presentar el acta de nacimiento. !!Absurdo¡¡
Los burócratas son seres vivos que se alimentan de papel en grandes cantidades, cuando exigen papeles a los ciudadanos lo hacen con un gozo inmenso, salivan y los ojos los tornan como al punto del orgasmo.
La simplificación administrativa, que consiste en suprimir muchos trámites inútiles, ha sido una bandera política de muchos gobiernos de derecha y de izquierda, y no han podido con el poder de la burocracia, quien controla y saca beneficios de tanto papeleo. Hay una cuota de corrupción detrás de cada acto de entrega de papeles que el ciudadano está obligado a presentar, para que el trámite se agilice, de lo contrario dormirá el sueño de los justos, siempre ha sido así en toda sociedad moderna.
El sadismo de los burócratas de ventanilla es un tema para analizar desde el punto de vista de la psicología, son virtualmente torturadores de ciudadanos inermes. Disfrutan ese pequeño poder de una firma o un sello. Se sienten poderosos como si fueran dictadorcitos.
Recientemente, a la caída del muro de Berlín, la antigua República Democrática Alemana (RDA), contaba con una de las policías secretas más eficientes del mundo comunista, la Stasi, quien se dedicó por años a espiar sigilosamente a todos los ciudadanos que habitaban su territorio; naturalmente aparte de los polícias en nómina, había otra infraestructura civil que colaboraba como soplones de la policía. Todos se espiaban, unos a otros, y naturalmente había que crear un archivo con fichas individuales para saber los más mínimos movimientos y pensamientos de los ciudadanos comunes y corrientes, también las élites políticas, económicas, intelectuales, etcétera eran sometidas a la vigilancia del Estado.
Al final, se creó un archivo descomunal con varios millones de documentos personales, que contienen información confidencial y comprometedora para antiguos militantes del partido comunista y otros destacados personajes de la vida pública de la RDA.
La pregunta es ¿qué hacer? Destruir esos archivos o utilizarlos con fines de análisis sociológico de una dictadura comunista. Se ha optado por la segunda cuestión.
Curiosamente a los archivos acumulados en las oficinas públicas de todo el mundo, se les denomina: Archivos Muertos. Nadie se interesa por ellos, pero se guardan celosamente sin saber para qué.
Cuando se acaben los bosques productores de papel, ¿qué harán las burocracias del mundo?
Como animalitos devoradores de papel morirán irremediablemente. Una especie más en vías de extinción.
Etiquetas:
animalitos devoradores de papel.,
burocracias,
corrupción,
RDA,
sadismo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)