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lunes, 20 de diciembre de 2010

Parejas de ficción.

Guapos, jóvenes, famosos y buenos actores. Formaban lo que se consideraba una pareja de cine, aunque la realidad era otra. Dos años después de un fugaz noviazgo y una boda en Vancouver tan discreta que no hay ni una sola foto de ella, Scarlett Johansson y Ryan Reynolds han anunciado que se divorcian.

Una noticia que ha pillado al mundo de Hollywood por sorpresa, tanto por la discreción que siempre ha caracterizado sus movimientos como por la falta de señales de que la pareja pensaba romper.

Los actores encarnaban una historia perfecta para hollywood

Hace meses, en una de las últimamente habituales visitas de Scarlett a Madrid -es imagen de la firma de moda Mango- la actriz protestaba cuando los periodistas le preguntaban por sus planes. "No quiero hablar de trabajo", decía, "lo que pienso en estos momentos es solo en tomarme unas vacaciones, en estar con mi familia". La afirmación no pasó inadvertida. La musa de Woody Allen buscaba tiempo para estar con su marido, en ese momento rodando una película quién sabe dónde.

Y es que todo apunta a que la separación más sonada del momento se ha debido, no a una tercera persona, aunque ha habido medios de comunicación que así lo han insinuado -que si una compañera de rodaje de él, que si una aventura fugaz de ella nada menos que con Johnny Depp-, sino a la falta de tiempo de dos actores que han dado prioridad a sus agendas profesionales.

Conforme pasan las horas, los amigos de la pareja hablan. Al parecer, hace seis meses Scarlett y Ryan decidieron ir a un consejero matrimonial para intentar salvar su relación. Pero hace un mes ella comenzó a buscar un apartamento en Manhattan. El martes, cuando la pareja envió el comunicado de su separación a la revista People -la misma que dio la exclusiva de su boda-, la actriz se encontraba por fin de vacaciones, pero no con Ryan sino con un grupo de amigas que la apoyan en estos momentos.

"No había besos, abrazos, brazos rodeando los hombros, ni ningún tipo de muestras de cariño en público propias de un matrimonio que llevaba casado dos años", explicaba una fuente cercana a la pareja a People.

La separación le llega a Reynolds en su momento de mayor fama: el pasado mes fue nombrado como el hombre más sexy de 2010. En 2011 estrenará la adaptación a la gran pantalla del cómic Linterna Verde, película que le ha permitido trabajar con Tim Robbins.

Ryan estuvo vinculado sentimentalmente a la cantante Alanis Morissette. La pareja se comprometió en el 2004. Sin embargo, en julio del 2006 se separaron y dos años después se anunció su compromiso con Johansson, con la que contrajo matrimonio el 27 de septiembre de 2008.

Scarlett, a sus 26 años, es ya toda una veterana actriz que alcanzó la fama con su papel en El hombre que susurraba a los caballos y posteriormente obtuvo la aclamación por parte de los críticos de cine por su participación en Ghost World.

Esta pareja de cine no es la única que se ha roto esta semana, en vísperas de la Navidad. También se han separado los protagonistas de High School Musical, Zac Efron y Vanessa Hudgens, y las de Dexter, Michael C. Hall y Jennifer Carpenter. Sin embargo, el divorcio de Reynolds y Johansson es el que más repercusión está teniendo.

Ellos significaban a los ojos del mundo, y de la industria de Hollywood, la encarnación de la pareja perfecta. Lo tenían todo para serlo, pero les falló el guión.

miércoles, 4 de agosto de 2010

La Brenda, un pleitazo.

La Brenda llegó anoche para recabar la respuesta a su petición de casamiento que me hizo en días pasados. Ella está empeñada en contraer matrimonio antes de que finalice el año, y me da la impresón que le da lo mismo hacerlo con cualquier hombre que ella desee.

Nunca he entendido esa obsesión de La Brenda, por casarse de blanco y salir de la iglesia tomada del brazo "del hombre de su vida". Lo poco que sé de su historia amorosa, refiere una relación con un hombre que es el padre de su único hijo, relación que tuvo lugar cuando ella era una jovencita de veinte años y él también andaba por los veintidos. Noviazgo que duró escasamente un año, y cuando ella resultó embarazada el muchacho huyó despavorido hacia los Estados Unidos, jamás supo de él. Tampoco su hijo pregunta por el paradero de su progenitor. El hijo de La Brenda es un hombre de treinta años, que también se fue a trabajar a los Estados Unidos en calidad de migrante ilegal. Ella sabe que su amado hijo, Luis, vive en San Francisco, California.

El asunto es que La Brenda está ahora conmigo, ansiosa por saber qué he pensado sobre el matrimonio con ella. Confirmé que no ha comprado un boleto de avión para ir a Guatemala, lo cual me tranquiliza bastante. Ya que a mi familia no les agrada esta clase de sorpresas, del tipo: "ya llegué y, ¿qué creen?, les presento a mi novia Brenda.

Estoy ahora en el hotel Nikko, que tanto le agrada a La Brenda, ya hicimos el amor desaforadamente, y ahora hemos podido platicar más relajadamente sobre nuestro futuro como pareja. Ella me ha traído algunos regalitos para mis hermanas y sobrinas, cosas caras pero de buen gusto, así es La Brenda de generosa con la gente que quiere y ama.

Le he dejado entrever mi posición sobre la boda, y es muy clara, no pienso casarme por quinta vez, ya no. En todo caso, le propongo una relación de amasiato o concubinato, que es lo moderno, lo de hoy. NO le gustó nada el plateamiento, hizo caras de desaprobación, frunció el ceño y la boca, fue una mueca de disgusto.

Me cuenta La Brenda que tiene planeado, en breve un viaje a Paris, para visitar la casa matriz de la empresa de cosméticos que ella representa en América Latina y de paso tomarse un par de semanas de vacaciones. Obviamente me invita con todos los gastos pagados, pero yo le argumenté que necesito ver mis asuntos en Guatemala, porque tengo ya tres meses en México y simplemente ya es hora de retornar.

El pleitazo al final, fue por la doble negativa: a casarme y a irme con ella a Paris.

Quedamos firmemente en platicar a su regreso de Francia, a finales de agosto.

La extraño demasiado, es una buena mujer ansiosa por casarse y ser feliz en pareja, pero yo estoy en otro canal, en el del disfrute de mi soltería.

Los proyectos nuestros chocan entre sí...

Espero con fervor su regreso a México, a ver cómo viene la dama voluptuosa de regreso de Paris, y volver a negociar la relación de pareja.