Ensayista, filósofo, diplomático, escéptico y, sobre todo, poeta, el mexicano más universal, Octavio Paz. Un hombre que jugaba con el lenguaje porque con él era capaz de disolver los significados y de vaciar los nombres de contenido. Para Paz, la poesía sugería "lo que tenemos en la punta de la lengua y se desvanece antes de ser dicho". Y la escritura era su gran resignación, eso que llamaba, sin lamentarse, el "residuo verbal".
El único Nobel de Literatura mexicano murió hace 13 años, a los 84. En este aniversario, México lo recuerda convocando a un escuadrón de escritores, poetas y artistas plásticos a que lean un fragmento de su obra en 11 estados del país. "Para nosotros es fundamental volver a escuchar las palabras de Paz porque nos llenan de esperanza y belleza nuestra vida cotidiana. Y en estos tiempos que corren hay que recuperar su afán por encontrar en las palabras una vida posible, una vida mejor", explicó Socorro Venegas, directora de las Salas de Lectura del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, institución que quiere que los actos lo acerquen a lectores nuevos, especialmente a los jóvenes.
El homenaje en la Ciudad de México fue austero, una ceremonia entre amigos en el barrio de Mixcoac, donde pasó su infancia. Él y su madre se refugiaron allí, mientras su padre combatía con Emiliano Zapata en la Revolución, y gracias a ello descubrió la poesía junto a su abuelo paterno. Sus intereses literarios se manifestaron de manera precoz y publicó su primer poema a los 17 años. Paz no echó raíces en ningún movimiento y siempre experimentó. Su poesía se adentró en los terrenos del erotismo, la experimentación y la reflexión sobre el destino del hombre.
Lucidez y memoria
También es esencial su contribución ensayística. Sus discípulos y amigos, como el escritor Álvaro Enrigue, aseguran que una de las mayores pérdidas con su muerte fue su lucidez. "Falta una voz que piense en términos cosmopolitas y con la memoria poética e histórica que él tenía. Alguien que nos ayude a ver dónde estamos y a articular la situación en la que está México ahora", explica Enrigue sobre el hombre que desempeñó un papel muy importante en la modernización de la cultura mexicana y en la apertura del país a las corrientes internacionales en el pensamiento y la estética.
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jueves, 21 de abril de 2011
miércoles, 1 de diciembre de 2010
León Felipe, el poeta español.
Tuve la fortuna de conocer al gran poeta español trasterrado, que vivió mucho tiempo en México como exiliado de la Guerra Civil espáñola, ya muy viejo conversé con él.
Poema Cómo Han De Ser Tus Ojos de Leon Felipe
Mujer… no tendré un beso de niño para ti
ni de viejo, ni de sátiro…
Cuando vengas no besaré tus mejillas
ni tu frente, ni tus labios.
Pondré mi boca en los pliegues
recogidos de tus párpados
y beberé el agua clara
que suba a tus ojos claros.
Trae unos ojos azules, mujer,
trae unos ojos azules, de un azul tranquilo y claro
que tengo sed…
sed de peregrino cansado
de muchas jornadas duras
por caminos solitarios
y quiero
llevar mis labios
al agua clara y tranquila
de un remanso que refleje
un cielo tranquilo y claro
Poema Cómo Han De Ser Tus Ojos de Leon Felipe
Mujer… no tendré un beso de niño para ti
ni de viejo, ni de sátiro…
Cuando vengas no besaré tus mejillas
ni tu frente, ni tus labios.
Pondré mi boca en los pliegues
recogidos de tus párpados
y beberé el agua clara
que suba a tus ojos claros.
Trae unos ojos azules, mujer,
trae unos ojos azules, de un azul tranquilo y claro
que tengo sed…
sed de peregrino cansado
de muchas jornadas duras
por caminos solitarios
y quiero
llevar mis labios
al agua clara y tranquila
de un remanso que refleje
un cielo tranquilo y claro
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