martes, 31 de julio de 2012

El doctor Google abre consulta.

El ‘doctor Google’ abre consulta

Un 48,3% de los internautas utiliza la Red para informarse sobre temas de salud

La falta de credibilidad de algunos contenidos mina la confianza de los pacientes

Las mujeres de 25 a 49 años son las que más buscan temas de salud en Internet. / SANTI BURGOS

Los enfermos españoles tienen otro referente. Por lo menos, esos dos tercios de la población que utilizan Internet. El doctor Google está aquí para quedarse y los expertos, como Borja Adsuara, director general de Red.es, el programa del Ministerio de Industria, vaticinan que cada vez tendrá más pacientes.
La encuesta Los ciudadanos ante la e-salud, que se presentó este lunes, lo confirma. “La gente llega a la consulta habiendo mirado Google. Esa conducta está aquí para quedarse”, afirma Frederic Llordachs, socio de Doctoralia, un directorio digital de médicos. Llordachs, que antes de dedicarse al mundo digital ejerció la medicina, va más allá: “Eso es normal y hasta bueno, aunque suponga presión para los profesionales”, dice.
El estudio, que presentó Pedro Martín, director del Observatorio Nacional de Telecomunicaciones del ministerio, recoge esta tendencia, aunque no de una manera generalizada. Según la encuesta, hecha en 2011 a 5.500 personas, un 29,7% de los pacientes había consultado Internet antes de ir al médico; al salir de consulta lo hace el 54,6%.
Al miembro de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) Vicente Boas este comportamiento le parece “muy razonable”. “La gente es más sensata de lo que creemos”, afirma Boas. Hay que tener en cuenta que ese 29,7% se aplica a los internautas, lo que quiere decir que la cifra real es un tercio menos (aproximadamente el 62% de los españoles usa Internet). Boas no ha notado que esta conducta interfiera en la consulta. Si acaso, le ve ventajas. “Todas las estadísticas dicen que los ciudadanos de quien más se fían es de su médico”, dice. Pero es normal que, en un sistema masificado donde no hay tiempo para una consulta rápida, al paciente le surjan dudas y acuda a Internet.
Médicos y pacientes piden que se
“prescriban” webs de información fiable
La inevitabilidad de esta injerencia del doctor Google es tal que ambos expertos, cada uno desde su campo, proponen lo mismo: que los médicos “prescriban webs”. En ese coinciden con los pacientes: un 78,2 lo quiere. Con ello ganarían confianza y evitarían uno de los riesgos de Internet: que no filtra la información. Cualquier entrada sobre salud tiene, a priori, las mismas posibilidades de ser consultada, provenga de una sociedad científica, de una publicación respetada, o sea un despropósito.
Hacer la prueba es fácil. A modo de ejemplo, este lunes mismo, al teclear “curación cáncer” en Google, la primera entrada que salía era un artículo de El Mundo de 2005, luego uno sobre “los charlatanes del cáncer” y por último un compendio de noticias relacionadas. A partir de ahí, el asunto se disparataba: una entrada de un oncólogo italiano en la que afirma que los cánceres están causados por hongos, por lo que tiene una “cura sencilla”; luego está la inevitable teoría conspiranoica de un tratamiento sencillo “que no verá la luz por no ser rentable” y una noticia sobre un franciscano brasileño que, en Israel, usa con éxito un remedio natural de fórmula secreta.
Así visto, el asunto es de temer. Pero, como dice Boas, parece que luego no es para tanto. Y el estudio lo confirma: los ciudadanos buscan primero noticias de sociedades científicas y oficiales, o web privadas (revistas, periódicos). Y se fían más (y no demasiado: suspenden a todas) de las primeras. En este ejercicio de discriminación, pagan incluso justos por pecadores. Las webs de las asociaciones de pacientes, por ejemplo, no gozan de mucha credibilidad. Aunque son preferidas a las redes sociales (y eso que el trabajo considera, con dudas admitidas por el propio Pedro Martí, que Wikipedia es una de ellas).
Solo ocho comunidades
tienen la historia
clínica digital desarrollada
Aparte de la idea de que los médicos receten webs, hay otra en marcha que no acaba de cuajar: la de que las páginas se certifiquen, es decir, que reciban un aval de una autoridad. Es el objetivo de ONG como Health on the Net. También es una idea que surge de manera recurrente en reuniones de sociedades médicas o de periodistas especializados, como la española Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS). Pero nadie ha tomado claramente el liderazgo. El proceso sería costoso y largo, y, mientras tanto, la acreditación se supone que está implícita en la cabecera: no es lo mismo, a estos efectos, la web de la Sociedad Española de Oncología Médica que la de una asociación astrológica.
Pero la cibersalud va más allá de las meras consultas de los pacientes. Los profesionales saben muy bien la utilidad de los buscadores, y muchos estudios no se podrían hacer —o serían infinitamente más farragosos— sin su ayuda. Algún ensayo ha demostrado que si se incluyen en un buscador los síntomas correctos, este acierta el diagnóstico más del 50% de las veces.
Esto no convierte este uso en práctico. “En muchos casos, la presencia física es fundamental”, insiste Llordachs. Otra cosa es la utilidad de ciertas herramientas. En un reciente encuentro en la Organización Médica Colegial, Salvador Casado, Mónica Lalanda y Julio Mayol animaban a sus colegas a abrirse cuentas en Twitter para tener más contacto con oros compañeros y sus pacientes.
Y hay otra opción: la de usar el correo electrónico. Boas afirma que el sistema de salud público español no lo permite, y que él solo lo ve posible con pacientes seleccionados. Y parece complicado de pensar que se cambien las estructuras cuando algo tan básico como la historia clínica digital todavía solo está implantada en ocho comunidades, como dijo la directora general de Salud Pública, Mercedes Vinuesa. Y eso que el plan es que esté en toda España el 31 de diciembre. Pero Llordachs no ve tan imposible que haya modificaciones a medio plazo. “Eso puede ahorrar, y el dinero es el motor del cambio”, concluye.

PSOE ordena a ex-altos cargos dejen las indeminizaciones.

El PSOE ordena a sus ex altos cargos que renuncien a la indemnización

La vicepresidenta recibió el sí rotundo de Valenciano al anunciarle el recorte

Varios exministros del PSOE como Alfredo Pérez Rubalcaba, Trinidad Jiménez y José Blanco, junto a otros ex altos cargos, en el Congreso. / CRISTÓBAL MANUEL

No habrá disidencias y todos los diputados del PSOE que hasta diciembre pasado eran ministros o ex altos cargos optarán por su remuneración parlamentaria y renunciarán a la indemnización que por ley tenían derecho a cobrar durante 24 meses. Así lo ha decidido la dirección del PSOE, cuya portavoz parlamentaria, Soraya Rodríguez, se dirigió por carta la semana pasada a todos los concernidos para que actuarán todos igual. La norma entra en vigor mañana, por lo que en agosto ya no cobrarán la cesantía, que sí han percibido durante siete meses. Los afectados dejarán de percibir entre 75.000 y 80.000 euros, ya que la percepción del 80% del sueldo base que ganaban en sus puestos gubernamentales estaba previsto que lo percibieran hasta diciembre de 2013, es decir, durante 18 meses más.
El recorte económico es el resultado de aplicar el real decreto-ley 20/2012, de 13 de julio, “de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad”, más conocido por el decreto que quita una paga extra a los funcionarios.
No hay ninguna sorpresa en el PSOE por cuanto que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, telefoneó a la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, para comunicarle que el Gobierno iba a tomar esa medida. “Ningún problema”, respondió la número dos del PSOE. Es la misma respuesta de exministros y ex altos cargos socialistas consultados por El PAÍS, si bien rehusaron hacer declaraciones. Todos han recibido, además de la carta de su portavoz, Soraya Rodríguez, otra de la Oficina de Conflictos de Intereses del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, en la que se les pide que respondan a un cuestionario sobre la remuneración por la que optan. Si no responden la administración, esta entiende que se quedan con el sueldo de diputado.
En el caso del secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, nada tiene que hacer, dado que nunca ha recibido la indemnización. Este no la activó cuando recibió en enero, como todos los salientes, una carta de la misma administración comunicándole el derecho a esa percepción durante 24 meses. No hay más casos conocidos de renuncia voluntaria, ahora es obligatoria, salvo el del ex ministro socialista Joan Lerma tras perder el PSOE en 1996. Los ex ministros de José María Aznar y de Felipe González han cobrado siempre esa indemnización.
La medida afecta a los ministros y ex altos cargos que no son diputados y ejercen una tarea remunerada en el sector privado. Aunque ahora y siempre se mantiene la incompatibilidad de dos años para ejercer en el sector privado una actividad que tenga alguna relación con lo que hacían en el Gobierno
100 ex altos cargos han recibido la carta pidiéndoles que opten entre las diversas posibilidades. 16 de los destinatarios han contestado ya renunciado a esta compensación.

Cuba acusa de homicidio al español Carromero.

Cuba acusa de homicidio a Carromero por la muerte de Oswaldo Payá

El diario oficial 'Granma' revela este martes los cargos a los que se enfrenta el español que conducía el coche accidentado

El diario oficial Granma de Cuba afirma en su edición de este martes que el dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular (PP) de Madrid, Ángel Carromero, "se encuentra instruido de cargo por homicidio". El pasado 22 de julio los disidentes cubanos Oswaldo Payá y Harold Cepero murieron en un accidente de tráfico y era el español quien conducía el coche. Según el código penal cubano, el joven dirigente de Nuevas Generaciones podría enfrentarse a una pena máxima de 10 años en prisión.
Carromero, que está retenido en La Habana, afirmó el pasado lunes que el suceso fue un accidente de tráfico, negó que hubieran sido embestidos por otro vehículo y pidió a la comunidad internacional que lo saque de la isla y “no use el accidente con fines políticos”.

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En su editorial de este martes el diario Granma denuncia como "calumniadores" a quienes pidieron una investigación transparente de los hechos, entre los que menciona al candidato republicano a las elecciones presidenciales de Estados Unidos, Mitt Romney, al Departamento de Estado de ese país y al portavoz de la presidencia de Chile.
En el coche viajaba también el joven sueco Aron Modig, presidente de la Liga de la Juventud Demócrata Cristiana de Suecia (KCU), que resultó herido. El periódico cubano acusa tanto a Modig como a Carromero de involucrarse en actividades contra el orden constitucional.
"Entraron a nuestro territorio el 19 de julio, con Visas de Turista, y disimuladamente, en violación de su estatus migratorio, se involucraron en actividades netamente políticas contra el orden constitucional", afirma el editorial titulado "La verdad y la razón".
"El español Ángel Carromero Barrios se encuentra instruido de cargo por homicidio en ocasión de conducir vehículo por la vía pública. Al sueco Jens Aron Modig se le permitió retornar a su país, pese a las actividades ilegales que realizó y a la violación de su estatus migratorio", señala el diario oficial de Cuba.
El político español se encuentra en un centro del Ministerio del Interior cubano en La Habana, a donde fue trasladado desde Bayamo, la provincia oriental en la que ocurrió el accidente.
“A nosotros no nos dio ningún vehículo por la parte trasera, simplemente yo iba conduciendo, me percaté de un bache y tomé las precauciones de cualquier automovilista que es accionar el freno levemente. El coche perdió el control, no recuerdo señales”, dijo Carromero en un vídeo mostrado el pasado lunes por el Gobierno cubano a la prensa extranjera acreditada en La Habana.
Con su declaración, el dirigente de Nuevas Generaciones del PP desmintió las versiones que ponían en duda el carácter accidental de la muerte del disidente cubano, que significó un duro golpe para la oposición al régimen castrista.
En el momento de su fallecimiento Payá tenia 60 años y era uno de los opositores residentes en la isla más conocidos internacionalmente y de más larga trayectoria. Su iniciativa llamada proyecto Varela logró recoger más de 10.000 firmas hace diez años en apoyo a la celebración de un referéndum solicitando un cambio constitucional y la introducción de libertad de asociación y expresión, elecciones libres, libertad de empresa y amnistía para los presos políticos.
Tras conocer la noticia de la muerte de Payá su viuda exigió "respuestas" sobre lo currido al Gobierno cubano. “Yo no puedo aceptar una versión tan simplista”, afirmó Ofelia Acevedo el mismo día que un informe del Ministerio del Interior cubano señalaba el exceso de velocidad como causa del siniestro.
El hermano del disidente, Carlos Payá, afirmó días después del accidente que había muchas sospechas alrededor del suceso y que Oswaldo había sido amenazado en el pasado. “Le habían dicho muchas veces que lo iban a matar. El testimonio clave será el de sus acompañantes”, afirmó entonces el hermano del disidente. Las recientes declaraciones de Carromero corroboraron la versión oficial de que la muerte del dirigente opositor fue accidental.