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lunes, 31 de mayo de 2010

Un filósofo para Presidente.

Antanas Mockus tiene un nombre exótico para ser colombiano, sus origenes se remontan a Letonia de donde vinieron sus antepasados, y de ahí su extraño apelativo.

El asunto de Mockus es que es filósofo y matemático y quiere ser Presidente de la República de Colombia, apoyado por el Partido Verde de su país.

Ayer domingo fueron las elecciones presidenciales en Colombia y no sé aún quién ganó, si el candidato oficial Santos o el opositor Mockus. No importa mucho saber quien triunfó en esas elecciones, ya que todo el aparato oficial se inclinó hacia Santos el sucesor de Uribe, con todo el peso del Estado.

Aristóteles deseaba que en las democracías gobernaran los filósofos, él pensaba que eso era lo ideal, significaba poner al servicio de los demás a un pensador crítico de su sociedad. Esa vieja fórmula aristotélica se puede poner en práctica si triunfa, hipotéticamente, Mockus en Colombia.

Mockus ya gobernó en su país, dos veces fue alcalde innovador de Medellín, y de ahí viene su prestigio como político al servicio de su sociedad.

También fue Rector de la Universidad donde mostró proyectos de una revolución educativa en su país, sin embargo su paso por la rectoría solamente es recordado por una anécdota: el día en que Mockus al no permitírsele hablar ante el estudiantado en paro de labores, se bajó los pantalones frente al auditorio y les mostró a todos su trasero, y después de eso por fin pudo dirigirse a los estudiantes.

Es revitalizador saber que un filósofo quiere dirigir los destinos de una nación, gané o no, el hecho es trascendental en América Latina dónde últimamente los presidentes han salido de sitios oscuros o de la televisión, y se han impuesto por la voluntad no del pueblo sino de las élites económicas, políticas, empresariales, militares o mediáticas.

Las excepciones son escasas, por ejemplo Chile con la Bachelet.

Asistimos a la decadencia de los políticos tradicionales y al surgimiento de nuevos liderazgos políticos como es el caso paradigmático de Barack Obama en los EEUU.

Finalmente, es preciso insistir en el nuevo uso político de las REDES SOCIALES, como por ejemplo TWITTER, que en la campaña presidencial de Antanas Mockus, jugó un papel importante para los electores jóvenes.

Hay que estudiar sociológicamente los impactos de las redes sociales en los nuevos juegos del poder.

domingo, 23 de mayo de 2010

Las redes de la soledad.

Las famosas redes sociales como Hi5 o Facebook, entre otras, sirven de soporte a millones de seres en todo el mundo que sufren de soledad y que necesitan tener "contacto" con el mundo, aunque ese mundo sea virtual. Este es un asunto que compete a las sociedas posmodernas, en las cuales los individuos sufren de depresiòn y soledad extrema, al grado que necesitan zambullirse en las turbulentas aguas de las relaciones falsas.

En las redes los sujetos se inventan un personaje y se lo creen, nada es verdadero, todo es una fachada agradable. Uno puede promocionarse como algo lindo y deseable, aunque en la vida real eso no corresponda a la persona en lo màs mìnimo.

Los individuos urbanos de clase media y media alta, ademàs de los que forman las èlites econòmicas, financieras e industriales, se ven amenazados cotidianamente por el miedo a la soledad y al abandono, por eso surgen exitosamente las redes llamadas sociales, que en verdad no permiten una verdadera socializaciòn entre los miembros de la Red.

Estar en Facebook, por ejemplo, es tener existencia frente al mundo globalizado, es adquirir una identidad frente a millones de desconocidos, es gritarle al mundo entero: !Aquì estoy¡¡ !Hàzme caso¡ Son lamentos desesperados como lo son tambièn las botellas con peticiones de auxilio arrojadas al mar por esos naùfragos que se quedan varados en una isla y esperan que alguien los vaya a salvar.

Los mensajes en el Facebook son salvavidas lanzados al agua para ver quièn lo puede tomar y no importa mucho el destinatario real, lo importante es saber "quièn me leyò el mensaje", y generalmente son mensajes triviales e intrascendentes que no trastocan al individuo en sus sentimientos o expectativas del mundo real. Es un sueño que se realiza despierto, pensando en que puede convertirse en algo real y tangible.

!!Naùfragos del mundo unìos¡¡ serìa la consigna posmoderna trasmitida vìa redes sociales. Son millones de islas queriendo convertirse en un continente lleno de amigos y conocidos. Pero esas islas no conectan con tierra firme, van a la deriva en un oceàno de desconocidos, que tambièn quieren ser reconocidos y amados. Los encuentros son siempre fortuitos y, a veces, no muy afortunados. Los viejos conocidos localizan al amigo y quieren saber morbosamente còmo le va en la vida, para poderse comparar o sentir envidia por el presente del viejo conocido.

Para consuelo de los realistas la mayorìa de la humanidad no participa de ninguna red social imaginaria o virtual, esos habitantes alejados de la Internet, crean redes sociales verdaderas a nivel de sus comunidades de parentesco y amistad.

El concepto que funciona es el de la "aldea", el cual significa que nadie puede tener màs de doscientas personas conocidas a lo largo de su vida. Lo demàs son meramente patrañas de la posmodernidad.

lunes, 17 de mayo de 2010

El efecto social de las Redes.

Tanto Twitter como FACEBOOK han alcanzado un enorme impacto en las sociedades posmodernas, se trata de un fenómeno urbano y de clases medias y altas, en países que pertenecen a distintos continentes en el mundo.

El uso cotidiano de las redes sociales, varía de un país a otro, pero es interesante observar como se van derivando de los temas de amigos y conocidos, a temas políticos y antropológicos de cada nación.

Se trasciende la superficialidad de la mayoría de los mensajes y contenidos, para dar paso a los asuntos de la vida cultural que es compartida por segmentos determinados de cada sociedad. Los alcances de algunos mensajes son amplios e involucran a sectores de gobierno y empresa privada cuando se tocan temas vinculados con protestas o boicots a determinadas acciones públicas o privadas.

En España acabamos de observar la influencia de las redes sociales para defender la honra y prestigio del juez Baltasar Garzón, que el poder judicial lo defenestró de fea manera. El atrevimiento de Garzón de juzgar las tropelías del régimen franquista y rescatar la memoria de tantos muertos y desaparecidos durante esa larga dictadura, afectó a la vieja clase política incrustada en el Partido Popular (PP) y la reacción violenta hacia Garzón no se hizo esperar. Hoy está suspendido de sus funciones de impartidor de justicia. Recordemos a Garzón ordenando el arraigo del dictador chileno Augusto Pinochet, entre otras hazañas de la globalización jurídica.

Hoy en México, tenemos un uso intensivo de FACEBOOK para hacer mofa del secuestro de un político de extrema derecha, al que la sociedad juzga con severidad por sus actuaciones poco apegadas a la ética política. Pero hay más, la sociedad mexicana, en sus segmentos intelectuales, se burlan e ironizan con la desaparición del político corrupto del Partido Acción Nacional (PAN). Es la venganza y el desahogo de frustraciones de los desencantados clasemedieros de México.

Hay que analizar lo sucedido en la campaña para la presidencia de los Estados Unidos, que ganó Barak Obama, quien hizo un uso inteligente de las redes sociales para captar simpatías y votos electorales claves para su posterior victoria.

Las ciencias sociales deben ocuparse ya de estudiar a fondo los impactos del uso de las redes sociales en diferentes tópicos determinantes de la vida urbana e internacional.

El secuestro de un político.

Hace unos pocos días México se estremeció con el secuestro de un afamado político de extrema derecha, Diego Fernández de Cevallos, quien ha tenido una enorme relevancia en el munco de la política nacional, incluso fue candidato a la presidencia de la república postulado por el Partido de Acción Nacional (PAN).

Diego es un excelente orador, del tipo peleonero de callejón, inteligente y audaz. Ha sido diputado y senador de la república. Y como abogado ha defendido a políticos de peso y también a banqueros e industriales poderosos, inclusive se ha dado el lujo de pelear jurídicamente en contra del Estado mexicano y ha ganado jugosas indemnizaciones para sus clientes.

Es un personaje controvertido, a más no poder, es odiado por el resto de la clase política mexicana. Sin embargo, le reconcen su valía como interlocutor en asuntos de importancia nacional.

Lo que quiero destacar ahora es el hecho mediático de su desaparición forzada, a manos de individuos todavía sin identificar. las televisoras, las radiodifusoras y la prensa entera se han dedicado a seguir la noticia y a proporcionar algunas semblanzas de este personaje. No hay noticia, más que la que se refiere a su desaparición y después de eso nada.

La posmodernidad pone el marco teórico para que la sociedad se exprese en torno a este polémico individuo como es Diego, que sus correligionarios le apodan: "El Jefe Diego".

Las redes sociales empezaron a actuar de inmediato una vez conocido el hecho de su secuestro, pero en un tono festivo, burlón, sarcástico. Los que se expresaron en el FACEBOOK de plano se rieron a carcajadas del asunto. La mayoría hacen un llamado a los secuestradores para que no regresen a Diego, que mejor se lo queden con ellos. O, también, dan sugerencias a los secuestradores para que se lleven a otros políticos indeseables.

La era de las comunicaciones virtuales en tiempo real, cumple su función catártica, la sociedad se desahoga de sus frustraciones con los gobiernos de derecha actuales, y reclaman por lo que no se ha hecho y que fue promesa de campaña. Abiertamente, el rechazo social a sus políticos tradicionales es una materia de análisis político. nadie confía en los partidos políticos, pero tampoco hacen nada por demandar al gobierno apoyados en las organizaciones sociales no gubernamentales o de la sociedad civil, los viejos y nuevos reclamos de mejora económica.

El Jefe Diego trajo a colación con su desaparición, sin proponérselo, una crítica aguda a este gobierno de derecha que ha sido incapaz de muchas cosas, entre otras la de combatir al crimen organizado y el desempleo.

Si vive o muere Diego, es harina de otro costal...