martes, 27 de noviembre de 2012

Dilma visita a Cristina.

Rousseff visita Argentina para afianzar la alianza y resolver conflictos comerciales

Las persistentes barreras entre ambos países han supuesto un retroceso de los intercambios comerciales


Dilma Rousseff, la presidenta de Brasil, el principal socio de Mercosur, visitará este martes y miércoles Argentina, la segunda economía del bloque. Ambos países mantienen una buena sintonía política desde que el Partido de los Trabajadores (PT) gobierna Brasil (2002) y el kirchnerismo en Argentina (2003), pero las relaciones comerciales presentan algunas tensiones que no revisten gravedad, pero han merecido algunas quejas públicas.
"Tenemos problemas con algunos socios comerciales, por ejemplo, la Argentina. Ellos trabaron nuestro comercio bilateral, que es un comercio importante, y eso está reduciendo principalmente la exportación de manufacturados", reclamó el ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega, el pasado viernes.
El comercio entre ambos países se ha caído este año sobre todo por el bajo crecimiento de las dos economías, pero también por las restricciones a la importación que el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner generalizó este año y por las barreras puntuales que impuso, asimismo, Rousseff. De hecho, este lunes EE UU, la Unión Europea y Japón protestaron ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por las medidas de Brasil para proteger su industria. A principios de año, los tres, junto con otra decena de países, como México, habían reclamado por lo mismo contra Argentina.
Las exportaciones de Brasil a Argentina cayeron 18% en los primeros diez meses de 2012 y las argentinas hacia territorio brasileño, un 4%. Fuentes oficiales de Brasilia destacan, de todos modos, que 2012 será el segundo mejor año de la historia del comercio bilateral, solo superado por 2011, y alegan que resulta natural que entre países que intercambian tantos productos (22.096 millones de euros en diez meses) se produzcan algunos conflictos.
A principios de noviembre, la secretaria de Comercio Exterior brasileña, Tatiana Prazeres, se quejó en São Paulo a su par argentino de Comercio Interior, Guillermo Moreno, por “dificultades operativas injustificadas” que han llevado a que las importaciones de Argentina desde Brasil cayeran más que las totales (-7%). Prazeres protestó porque los fabricantes brasileños de neveras, lavadoras, ropa, muebles, maquinaria agrícola y piezas de coches perdieron participación en el mercado argentino en beneficio de competidores de otros países.
Fuentes oficiales de Argentina responden que durante algunos meses de 2012 fue difícil que sus exportadores lograran superar las barreras de Brasil a peras, manzanas, uvas, aceitunas y langostinos, pero destacan que el comercio bilateral ha comenzado a recuperarse en los últimos meses, de la mano de la tímida recuperación de la economía del gigante sudamericano.
Persisten las quejas por las exportaciones de piezas de coches a Brasil. Todos estos serán temas que debatirán las presidentas, pero también sus ministros de Industria, el brasileño Fernando Pimentel y la argentina Débora Giorgi.
Rousseff llega a Buenos Aires por invitación de la Unión Industrial Argentina (UIA), cuya conferencia anual será clausurada este miércoles en Campana (70 kilómetros al norte de la capital) por las dos presidentas. En la reunión de la patronal manufacturera de Argentina se discutirá cómo este país y Brasil pueden reforzar sus industrias y no solo apostar el crecimiento a la bonanza de los precios de las materias primas.

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