Interior y Ayuntamiento de Madrid, dispuestos a impedir más acampadas
Desalojados de la plaza Mayor de Madrid una veintena de indignados
Reabierta la estación de Metro y Cercanías de Sol tras 14 horas de suspensión del servicio
Convocada una asamblea para las 18.00 para decidir si se marcha de nuevo de Atocha a Sol
El mensaje del Ministerio del Interior y del Ayuntamiento de Madrid al Movimiento 15-M es claro: no permitirán más acampadas en la capital, ni en Sol ni en ninguna otra plaza. La Policía Municipal ha desalojado a primera hora a los entre 20 y 30 indignados que pasaron la noche en la plaza Mayor de la capital después de la marcha de la tarde-noche de ayer de unos 5.000 indignados, que intentaron volver a tomar la Puerta del Sol. La manifestación, tras jugar al gato y al ratón con la policía, concluyó en una asamblea de unas mil personas en la plaza Mayor, de las que unas 30 decidieron acampar allí. La nueva acampada ha durado apenas una noche y la orden dada a las fuerzas de seguridad hoy es la misma: que no se acerquen a Sol.
La plaza ha recuperado esta mañana el aspecto de las postales, con sus turistas y paseantes. No queda rastro del 15-M. El cerco policial, con vallas en los accesos, más de 10 furgones policiales y una ambulancia del Samur, se mantiene en el kilómetro cero aunque ya se permite el paso. Con condiciones. Hay cerca de 30 agentes de Policía Nacional y Antidisturbios Municipales que pasean y vigilan para que nadie pueda iniciar nada parecido a una acampada o sentada. A todo el que se sienta en el entorno de las fuentes le piden que se marche.
"Aquí lo que no se puede hacer es acampar", comentaba un mando policial que no ha confirmado si hay instrucciones para que nadie pueda quedarse quieto o sentarse en la plaza. Dos jóvenes se refugiaban del calor en la sombra que dibujaba un contenedor de vidrio de la plaza Mayor. "Nos hemos venido aquí porque la Policía nos ha echado de Sol. Dicen que por seguridad no puede haber nadie sentado ni quieto", explicaba Helena, estudiante de Periodismo, junto a su pareja, un "perroflauta", como ella misma lo ha denominado señalando la flauta que llevaba encima. No han dormido en la plaza Mayor junto a los otros indignados, pero el chico estaba instalado hasta ayer en el paseo del Prado.
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El cierre de Sol lleva a 5.000 indignados al centro de Madrid Caya Lara denuncia la violación de derechos por el desalojo FOTOGALERÍA: Desalojo y marcha OPINIÓN: Seis meses para cambiar el mundo ANÁLISIS: Otra época, ¿otra política? OPINIÓN: 'No entienden nada' Toda la información en Eskup Si fueron 300 los agentes, entre antidisturbios y municipales, los que echaron ayer a los acampados de Sol y de la zona del paseo del Prado, esta mañana han sido unos 30 municipales los que han obligado a los miembros del 15-M a retirarse de la plaza Mayor hacia la cercana la calle de Toledo, mientras los servicios de limpieza comenzaban a retirar los cartones, plásticos y mantas en los que han dormido sobre una rejilla del Metro. Cuando ha llegado la Policía para el desalojo, los indignados todavía estaban dormidos alrededor de una de las farolas cercanas a la calle de Toledo, según ha explicado un trabajador de la Heladería Farggi. Echedey Santana es el encargado de abrir el comercio y ha visto el desalojo. "Todo ha sido muy tranquilo, salvo un par de ellos que protestaban", ha comentado. Los jóvenes que han pasado la noche en Mayor habían montado un pequeño puesto de información, construido con unos cartones, que pensaban mantener todo el día hasta la asamblea de esta tarde, en la que se iba a decidir si se organiza una nueva la marcha para intentará regresar al kilómetro cero. Los servicios de limpieza han recogido todos los cartones y palés de madera y han dejado la plaza Mayor como si nadie hubiera dormido ahí.
Nueva asamblea esta tarde
Fuentes del Ayuntamiento de Madrid han indicado que esta interveción, aunque llevaba a cabo solo por agentes de la Policía Municipal, se ha producido "en coordinación con la Delegación del Gobierno y en el marco del mismo dispositivo puesto en marcha ayer por la mañana" que permitió el desalojo del paseo del Prado y la Puerta del Sol. Uno de los indignados, David, ha asegurado que cada vez que les echen de un sitio se irán a otro. "El movimiento no va a acabar porque la situación está peor y no hay motivo para abandonar. Seguirá en Internet, en las comisiones, en los barrios y en donde nos dejen", ha afirmado. Tras casi tres horas de asamblea en la plaza Mayor, se acordó realizar una reunión para hoy miércoles a las seis de la tarde en la plaza de Jacinto Benavente, junto a la Puerta del Sol, para discutir si se realiza una nueva marcha desde Atocha hasta Sol a las ocho.
El desalojo de esta mañana se ha producido entre las ocho y media y las nueve sin más incidentes que unos empujones y las protestas de los jóvenes, algunos de los cuales han sido identificados. Se han marchado por la calle Toledo y a las 10 de la mañana no quedaba ninguno. En la plaza Mayor solo queda un vehículo de la Policía Municipal con dos agentes. Por otro lado, el servicio de Metro y Cercanías en Sol, que primera hora de esta mañana continuaba suspendido, se ha restablecido a las ocho y media de la mañana, dos horas y media después de su horario normal, tras el cierre decretado a media tarde de ayer por la Delegación del Gobierno para impedir las concentraciones de indignados, que habían llamado a reconquistar Sol. En total, han sido más de 14 horas de cierre. La manifestación se saldó con dos detenidos a las tres de la mañana que iba por la calle Mayor de camino a Sol. Han pasado a disposición judicial esta mañana.
Según ha explicado un portavoz del suburbano, la Policía Nacional les había solicitado que se mantuviera cerrada la estación por la mañana, pero horas más tarde ha pedido su reapertura. Por el momento, desconocen si Delegación volverá a pedirles el cierre de la estación para esta tarde. Este punto de comunicaciones es importante no solo porque sea uno de los puntos de mayor interés turístico, sino por el número de líneas que convergen en él. Son tres las líneas del suburbano (1, 2 y 3) que pasan por esta estación y dos de Cercanías de Renfe, la C-3 y la C-4. Esta mañana ya se informaba por megafonía a los usuarios de la red de la apertura de la estación, según han confirmado fuentes de Metro.
La expulsión de los últimos restos de la acampada del Movimiento 15-M de Sol a primera hora de la mañana de ayer reavivó las movilizaciones de los indignados en la capital de España, que extendieron sus protestas por todo el centro de Madrid, donde unas 5.000 personas (según estimaciones de EL PAÍS) pusieron en jaque las medidas de control de las fuerzas de seguridad. El Movimiento convocó una protesta por la tarde contra la acción policial en el mismo lugar de donde habían sido expulsados.
Enviar vídeoLa Delegación del Gobierno tomó entonces una decisión drástica y sin precedentes: bloquear los accesos a la emblemática plaza madrileña y blindarla con un fortísimo dispositivo de seguridad, con el cierre de la estación de Sol incluido. Los indignados, ante la imposibilidad de alcanzar Sol, decidieron iniciar una marcha que comenzó en la plaza de Callao, continuó por Gran Vía, pasando por Cibeles, el paseo del Prado, hasta Atocha, desde donde alcanzaron la plaza de Jacinto Benavente para volver a desembocar en la Puerta de Sol a través de la calle Carretas.
Pero el kilómetro cero seguía blindado y la marcha optó por desplazarse a Mayor para celebrar allí una asamblea. Cerca de la una de la madrugada, casi un millar de personas debatían cómo responder de forma coordinada a un “desalojo ilegal” que no ha hecho más que “reavivar” la indignación. “Si no es Sol será otra plaza”, proclamaban a voz en grito. En otras plazas de España se celebraron concentraciones en apoyo al desalojo de la Puerta del Sol.
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