lunes, 2 de mayo de 2011

La venganza de Obama.

La venganza es un plato que se sirve frío y se come despacio. Y eso fue lo que en la noche de ayer hizo el presidente Barack Obama. Paladear tranquilamente, ante el deleite de más de 2.500 invitados, su venganza contra Donald Trump, el excéntrico empresario inmobiliario que la semana pasada forzó a la Casa Blanca a hacer público el certificado de nacimiento del presidente para probar que es elegible al cargo de mandatario de EE UU -los llamados birthers denunciaban la presidencia de Obama como ilegal porque argumentaban que este no había nacido en territorio estadounidense-.


La Cena de Corresponsales de la Casa Blanca ofrece desde el año 1914 una oportunidad de oro para que el presidente de turno relaje el gesto y de a conocer su vis cómica. Obama no defraudó. Las risas fueron multitudinarias como resultado del manejo del presidente del asunto de su certificado de nacimiento. El único que se vio obligado a poner al mal tiempo buena cara fue Trump, que soportó estoico, aunque visiblemente incómodo, el discurso del presidente.

"A nadie le enorgullece más dejar de hablar de mi certificado de nacimiento que a Donald", dijo Obama. "Ahora podrá centrarse en lo que verdaderamente importa", dijo el preesidente. Para entonces, las cámaras ya enfocaban a Trump, que si no acababa de torcer el gesto es porque sabía que estaba siendo el foco de todas las miradas. Cosas importantes como si fue falsa la llegada del hombre a la Luna, qué ocurrió realmente en Roswell -la historia sobre un supuesto choque de un OVNI en Nuevo México, en 1947- o dónde están los raperos fallecidos Biggie y Tupac. Risas, risas y más risas. Todas a costa del egocéntrico Trump.

La revancha presidencial no acabó ahí y Obama atacó a Trump con sus propias armas. Como telón de fondo podía verse un vídeo con escenas del reality show del empresario (Celebrity Aprentice, la versión con famosos de The Aprentice, donde un grupo de personas luchan por un puesto y deben hacerse valer antes de ser despedidas por Trump). "Creo que todos sabemos cuáles son tus credenciales y amplia experiencia", dijo Obama mientras se veía sin sonido un fotograma en el que Trump expulsaba a un concursante. "Este es el tipo de cosas que me mantienen despierto por la noche. Buen trabajo, señor, buen trabajo. Sin duda, Donald traerá el cambio a la Casa Blanca".

Pero el presidente, ante todo, supo reírse de sí mismo. Por eso no faltaron unas imágenes de su infancia, para los que tengan dudas de donde la pasó. El momento en que El Rey León, la película de Disney, es presentado en sociedad. Señoras y señores, con ustedes, el showman Barack Obama.

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