martes, 4 de septiembre de 2012

Mitos de los alimentos orgánicos.

Los alimentos orgánicos apenas tienen ventajas para la salud

Un análisis de 240 estudios solo detecta un nivel menor de pesticidas

Las autoras afirman que hay otras causas para comer ecológico, pero la sanitaria no es una

Hay muchas causas para comprar alimentos orgánicos (o ecológicos en la terminología más frecuente en España), pero sus propiedades saludables no son una de ellas. Esta es la principal conclusión de un metaanálisis (estudio de estudios) que ha hecho un equipo de la Universidad de Stanford (EE UU) en el que han revisado dos centenares de trabajos publicados. Si acaso los autores afirman que los productos cultivados o criados de una manera más natural tienen una menor concentración de pesticidas, aunque los otros también están por debajo de los límites saludables. El trabajo lo publica Annals of Internal Medicine.
También se detectó una cantidad menor de carne con bacterias resistentes a al menos tres antibióticos en el cerdo y el pollo orgánicos que en las otras carnes.
De los trabajos, 17 se hicieron en humanos, y 223 fueron análisis de alimentos. Ni en vitaminas u otros nutrientes había grandes diferencias. Claro que los propios autores de la revisión admiten que muchos de los trabajos eran muy pobres. Algunos habían sido de dos días, y ninguno había medido el efecto sobre la salud más allá de dos años. Esta es una de las debilidades del trabajo, admiten las autoras, ya que puede condicionar los resultados, aunque no se sabe a favor de quién.
Hay otro aspecto en el que los productos orgánicos sacan ventaja: su componente en fósforo. “Pero dado que muy poca población tiene déficit de este elemento, no es una ventaja real”, dicen los investigadores, citados en la web de la universidad.
“Algunos creen que la comida orgánica es siempre más sana y nutritive”, ha dicho Crystal Smith-Spangler, profesora de Medicina de la Universidad. “Estamos un poco sorprendidos al no haberlo confirmado”, admitió. Lo que, en EE UU y en España sí que es seguro es que, en general, más cara. En Estados Unidos, además, es un negocio en alza. Entre 1997 y 2006 sus ventas se han multiplicado por seis, hasta los 24.400 millones de dólares (unos 20.000 millones de euros).
La autora principal del estudio, Dena Bravata, dice que, sin embargo, hay otros motivos para consumir productos ecológicos, desde el sabor hasta que son menos agresivos con el medio ambiente. Pero que, en cualquier caso, la salud no es el argumento. “Estamos a favor de las comidas saludables. Claro que hay que comer frutas y verduras, pero cómo se hayan cultivado importa menos”, concluye Smith-Spangler.

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