jueves, 13 de enero de 2011

Argentina, la queja de una mujer de 50 años.

Para mi nada. Sigo desocupada y ya ni esperanzas tengo de reincorporarme a ningún lado, es decir de “volver al primer mundo”.

Cansada de ir de acá para allá trabajando por horas con miserables que te piden les financies 10$ por semana porque cambiaron de laburo (y vos sos la doméstica!!!) pero tienen para hacer un asadito el finde con los amigos en casa, harta de los que te usan de variable de ajuste porque quieren comprarse un auto entonces, la infeliz que plancha tus camisas y limpia tu mugre en vez de trabajar 8 horas por semana le bajás a 4, pero no dejás de pedir comida afuera.

Sí estoy indignada y espero no ver ningún comentario tipo “hay que enfocar las cosas de otro modo” porque generalmente vienen de la boca de los que tienen la panza llena y la seguridad de un ingreso que les permite vivir dignamente.

Acabo de llamar por enésima vez a la Municipalidad de Lanús por la tarjeta social y…. ahora resulta que “eso lo hacía otra gente” y se les renovó la tarjeta a los que ya tenían (y claro… como tenerla si siempre me bicicletearon??) y NO SE DAN MÁS PORQUE NO HAY CUPO. Les juro que me largué a llorar. No puedo creer tanta mala leche, tanta injusticia. Injusticia porque realmente hay gente que la pasa mal y otra que abusa de este tema como bien se vio en varios noticieros y venden las cosas del plan social.

Argentina es un asco y no va a cambiar nunca más y saben porqué? Porque nosotros mismos nos cagamos en el otro. Porque las personas solo viven en su mundo mirándose su ombligo. Eso sí, para las fiestas salen en TV con lágrimas en los ojos haciendo paquetitos de pan dulce y sidra para repartir en su barrio. Esa misma gente es la que tiene domésticas en negro, a las que hacen trabajar como animales de tiro y le pagan $10 la hora y cuando les querés actualizar la miseria que te pagan te miran con cara de orto y te dicen “vamos a ver, el sueldo hay que GANARSELO” (juro por Dios que es cierto y me pasó).

Al que no le guste o le quepa el saco y se sienta tocado, que haga un examen de conciencia. No quiero limosnas pero tampoco que me vengan con pelotudeces y muestren públicamente lo que les conviene cuando hay una sub sub sub capa que como no está en la movida politizada y lo único que sabe es que para comer hay que trabajar, de lo que sea, ni se entera ni liga nada.

Solamente quiero trabajar y vivir dignamente.

Pero es al pedo, nadie me oye y a nadie le importa el de al lado.

Que siga el circo!

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