martes, 11 de enero de 2011

Bajar de peso, una obsesión.

Las parejas que conjuntamente tienen como propósito para el 2011 ponerse en forma podrían sorprenderse al enterarse de que son muy distintos cuando se trata de bajar de peso. Una encuesta en Estados Unidos de 1.000 adultos reveló que los hombres y las mujeres se diferencian no sólo en su estrategia, sino también en lo que les motiva para deshacerse de los kilos de más.

La encuesta, patrocinada por Herbalife International, demostró que el factor principal que incentiva los esfuerzos de pérdida de peso entre las mujeres es la apariencia. Casi un 40% de las encuestadas señalaron estar motivadas a bajar de peso porque “no me gusta como luzco”. La apariencia también es importante para los hombres, pero el sentirse en mala condición física también clasificó alto. “No sentirme saludable” fue el motivo principal que incentivó a 27% de los hombres a tomar acción.

Aunque la incidencia de sobrepeso es casi igual entre ambos sexos, la encuesta demostró que las mujeres muestran inconformidad con su peso mucho antes que los hombres. Un aumento de dos kilos o menos fue suficiente para motivar a casi el 18% de las mujeres a aumentar sus esfuerzos para ponerse en forma, mientras que casi el mismo porcentaje de los hombres señalaron que tomaría un aumento de 9 kilos o más antes de tomar cartas en el asunto.

El control de porciones es de igual importancia tanto para las mujeres como para los hombres, pero un porcentaje más alto de hombres se enfocó en entrenamientos físicos más frecuentes como su táctica principal, mientras que un porcentaje más alto de las mujeres se concentraron en optar por alimentos más saludables, lo cual sugiere que probablemente los hombres estén comiendo menos, pero no necesariamente mejor.

Los hombres y las mujeres podrían tener mucho por ganar –y más peso por perder– si compartieran algunas de sus tácticas. “Los hombres podrían ser más sensatos si pensaran más como las mujeres al decidir bajar de peso con antelación”, observó el Dr. Luigi Gratton, Vicepresidente de Educación sobre Nutrición de Herbalife International.

“Por una parte, es más fácil perder poco peso que lo contrario, y en lo que aumenta el peso, así mismo aumentan los riesgos a la salud”, señalo el médico. Y aunque el incrementar los niveles de ejercicio es de suma importancia en la batalla contra el exceso de peso, el éxito a largo plazo es más probable cuando las opciones de alimentos saludables formar parte del plan.

Asimismo, las mujeres podrían aprender de los caballeros si se concentran en el resultado final, para evitar sentirse frustradas si no ven resultados inmediatos. Un cambio de enfoque –al darse cuenta de que las mejores opciones alimenticias y mayor ejercicio las hará sentir mucho más saludables– podría ayudar a las mujeres a no descarrilarse en sus esfuerzos.

Y además, concluyó el Dr. Gratton, “el sentirse más fuertes y saludables podría ayudar a las mujeres a concentrarse menos en su apariencia y a tener mayor aceptación de la figura natural del cuerpo”.

1 comentario:

  1. Existen en el mundo 1600 millones de personas con sobre peso y obesidad, principalmente en países desarrollados. Existe en el mundo el doble de personas con sobrepeso que con desnutrición. Según la FAO, habían sólo 800 millones de personas desnutridas en el mundo. Desde luego que el hambre vende más, políticamente, que la obesidad. Uno es un problema social, de políticas y la obesidad un problema personal, cuando ambos son problemas sociales y políticos. Hoy día muere más gente por problemas de síndrome metábolico, obesidad (Diabetes tipo 2, cardiopatías, presión alta, etc.) que por desnutrición crónica. Además de lucir bien y sentirse mejor físicamente, emocionalmente comer alivia la tensión y el estrés, enfermedades del siglo XXI. Es muy difícil crear hábitos alimenticios, pero más difícil es cambiarlos.

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