viernes, 14 de enero de 2011

Las mentiras de ellas.

Las mentiras pueden cumplir con numerosas funciones a nivel psicológico y social. Fernando Azor Lafarga, director del Centro de Psiquiatría y Psicología Clínica y Jurídica de Madrid, España, opina que las mentiras son tanto un medio para encontrar valoración, como una expresión de lo que cada individuo enfrenta a nivel personal. Así lo deja ver en el artículo "Mentir: otra manera de ser bien valorado".

Hay quienes mienten para manipular y así conseguir sus objetivos. En última instancia, este tipo de engaños reflejan una personalidad psicopática, que se rige por el concepto de "el fin justifica los medios" y que puede ser muy egoísta. Fingir que se llora es una forma de este tipo de mentiras.

Hay quienes mienten para ser aceptados en un grupo, e inventan historias fantásticas con las que llaman la atención y se sienten más aceptados. El caso de las invenciones puede acarrear consecuencias, al deber seguir con la mentira; sin embargo, existen otras muestras de este tipo de mentiras que son mucho más comunes.

Una simple omisión acerca de una falla o una anécdota negativa que podría restarle valor al concepto en que algún grupo tiene a una persona puede constituir una mentira en aras de obtener mayor aceptación. De igual forma ocurre al exagerar alguna virtud o anécdota positiva.

Hay quienes mienten por miedo, para evitar sentirse rechazados al confesar lo que podría considerarse una falta o un error. En este caso caen las omisiones del tipo "No estoy enojada", pues muchas mujeres consideran fuera de lugar exhibir su irritación, por más que la sientan.

En general, la mayor parte de las mentiras que dicen las mujeres caen en este último apartado. Así lo muestra un listado de la página de internet Askmen.com, que enumera cinco de las mentiras que expresan las chicas con mayor frecuencia. El objetivo de ellas tiende a ser evitar discusiones y mostrarse suficientemente permisivas, en concordancia con el objetivo de sentirse aceptadas.

"Ahora no estoy lista para tener novio." Usualmente esta es una mentira que las mujeres dicen para evitar ser hirientes y generar algún conflicto con su pretendiente. Ellas saben que de esa manera encubren el rechazo hacia el hombre, de modo que él no podrá enojarse firmemente.

La motivación de esta mentira es tanto el miedo a un posible conflicto, como el afán de mantener la aceptación de la que ya se goza. Lo mejor que un hombre puede hacer en este caso es dar la conquista por perdida, no albergar resentimientos y aprovechar la frase para decir a terceros: ella no estuvo lista para mí y ahora ya no me interesa. Si acaso la frase fuera verdad, ella en un futuro tomaría la iniciativa.

"No estoy enojada contigo." Es bastante obvio cuando una mujer miente al decir esto. Entre los gestos que las delatan sobresale el movimiento acelerado de los ojos, los brazos cruzados y la tensión muscular. Todo ello enmarca un estado pasivo-agresivo. El negar su enojo tiende a ser un mecanismo de defensa para evitar mostrarse vulnerables.

Las motivaciones de esta mentira son tanto el miedo a exhibirse vulnerables ante las acciones de su pareja, como el afán de no perder aceptación si acaso las verdaderas razones del enojo son caprichosas o están fuera de tiempo. Lo mejor que un hombre puede hacer ante esta situación es mostrarse perceptivo y comprensivo para que la mujer exprese su verdadero enojo.

"No me importa que vayas a un table dance con tus amigos." Es prácticamente imposible encontrar alguna novia que no sienta ni un poco de celos al saber que su chico irá a admirar las curvas de otras mujeres y, muy probablemente, a tocarlas. El motivo de mentir en este caso es nuevamente el afán de evitar una disputa y el deseo de conservar intacta la aceptación de la que se goza.

"No me importa pagar hoy." Esto suele ser mentira en las primeras citas. Cuando el noviazgo se ha establecido, puede que los gastos se dividan de común acuerdo. Sin embargo, en las primeras etapas de la relación es frecuente que ellas prefieran no pagar para sentirse mejor tratadas. La razón de que no lo expresen literalmente es simple y sana convivencia.

"Estuviste excelente". De igual forma que fingir un orgasmo, esta frase después de una relación sexual puede obedecer a un intento de reforzar la seguridad del hombre, de modo que él refuerce la propia y aumente sus sentimientos de aprecio hacia la pareja. Es algo a lo que no se debe responder no dar mucha importancia en tanto ambos se sientan a gusto con sus vidas sexuales y su relación de pareja.

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