domingo, 3 de octubre de 2010

Las nuevas familias guatemaltecas.

Durante casi todo el siglo XX, las familias guatemaltecas eran numerosas, tenían muchos hijos, sin importar la clase social a la que pertenecían dichas familias, podían ser ricas o pobres, pero los hijos eran una bendición.

Los pobres, e indígenas, siguen manteniendo las altas tasas de natalidad del pasado, el número de hijos promedio es de cinco. pero con el agravante de que esos nuevos guatemaltecos, cada vez nacen con tallas más pequeñas, liliputienses diría yo.

Para los pobres el hecho de tener muchos hijos, les sirve como un seguro para la vejez, siempre habrá un hijo o varios que se queden en la casa paterna a cuidarlos en la enfermedad y a mantenerlos en lo económico.

Los pobres generan un excedente importante de mano de obra barata, para surtir el mercado local, nacional, e internacional como migrantes ilegales con destino en los Estados Unidos. Esos hijos se traducen en divisas o remesas en dólares para las familias más desposeídas del país.

La clase media es casi inexistente después de tantas crisis económicas pasadas y recientes, por lo que el tamaño de las familias clasemedieras se reduce a uno o dos hijos solamente.

Con los ricos está sucediendo un fenómeno sociológico interesante, no solo en Guatemala; los ricos cada vez tienen menos hijos, a veces se conforman con uno solo o dos máximo, aun teniendo los recursos suficientes para mantener una tropa de hijos.

Sin embargo, las familias de los ricos guatemaltecos son numerosas y costosas: se componen de papá, mamá, hijos, nanas, recamareras,cocineras, amas de llaves, choferes, jardineros y guardaespaldas para cada uno de los miembros de esas familias.

Hay una reingeniería familiar, son familias reconstituídas pero con extraños, con personas que no tienen vínculos genealógicos con sus patrones.

Basta comprobar esto cuando se observa la presencia de los ricos en los grandes Malls de la ciudad de Guatemala, porque el desfile de la comitiva familiar es impresionante: dos niñitos bien vestidos y muy peinados con mucho gel, cada uno con su nana, indígenas con su traje típico o bien con el clásico uniforme de las sirvientas de las películas gringas, la mamá siempre sola sin marido al lado, y a sus lados tres o cuatro escoltas con sus reconocibles chalecos de manga corta, que cubren las armas en la cintura y su corte de pelo tipo militar en retiro. La procesión, o el séquito, se integra hasta por ocho o diez personas, de la misma "familia" ampliada.

Todos comen juntos en el área de comidas rápidas del Mall, como una linda e integrada familia chapina tradicional.

!Qué bonitas familias¡

1 comentario:

  1. Eso de que coman juntos aún no lo he visto. Cuando mi hijo regresó de estudiar fuera, (desde los 13 años hasta los 21) se le olvidó que había pertenecido a este pueblo. Hace poco fué con un amigo y el guardaespaldas a un lugar de comida chatarra (rápida, o mejor dicho,rápidamente se convierte en grasa, basura y nada dentro del cuerpo) Mi hijo no entendía porque el hombre del chaleco no se sentaba con ellos en la mesa a comer y su amigo le dijo: así son las costumbres en este país, se te olvidó o que?
    Si he visto el séquito o comitiva que se llevan de viaje (a Disney).

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